Empieza por la tarea

Antes de añadir palabras de estilo, decide qué debe conseguir la imagen. Una miniatura necesita un punto focal inmediato; una imagen de producto necesita indicaciones veraces sobre los materiales; el fotograma de una historia necesita un momento comprensible. Escribe esa tarea en una frase y úsala para valorar cada detalle que añadas después.

Construye la escena por capas

Describe primero el sujeto y después su acción, el entorno, la composición, la luz, la paleta, los materiales y el carácter de la cámara. Trabajar por capas crea un prompt fácil de revisar, porque puedes cambiar una decisión sin reescribir toda la idea.

Usa las referencias como atributos

En lugar de pedir una copia de una persona o una obra, nombra las cualidades que necesitas: un horizonte bajo, reflejos nacarados, sombras duras del mediodía, una retícula contenida o una textura de papel recortado a mano. Así orientas al modelo y mantienes un resultado más original.

Termina con criterios de revisión

Enumera los detalles que deben ser correctos y los defectos que no deben aparecer. Comprueba la anatomía, la ortografía, los logotipos, los objetos repetidos, los reflejos y el desorden del fondo. Un prompt es solo el principio; la revisión humana hace que la imagen esté lista para publicarse.